Ese es el resultado de la Comisión para la Reforma
de las Administraciones Públicas (CORA), la creación de otras comisiones, de
comités, de reuniones de burócratas a ver qué hacemos con este Estado de
locura, en este País en el que hemos sido (y somos) maestros en la creación de
administraciones, de instituciones, de organismos inútiles, que solo sirven
para colocar amiguetes.
Por eso decía hace unos días que “Nunca
llegará esa hora”, porque todos sabemos para qué se crean las
comisiones. Y peor cuando se crean comisiones de comisiones…